Sapucai
En el chamamé, toda esa inquietud queda centralizada en su hermosa música.
Y es por eso, que toda reunión es propicia para el alma correntina, sea para una alegre musiqueada, ya para una rueda de fogones o para el clásico convite, en que se festeja el cumpleaños de la patroncita y en donde no pueden faltar, junto al matiz que ponen las bromas o las personas conocidas el suculento asado y el vino abundante y generoso.
Se pone de manifiesto , en esa contagiosa alegría, el natural entusiasmo, para rendir honores a los clásicos compases de la polca y máxime en esas típicas reuniones de sus gentes pueblerinas, donde de pronto rompe el aire una clara expresión que brota de la garganta del paisano; el “sapukai” , el grito que nace espontáneo y cuando parece más necesario al estado de ánimo, ya del hombre que se acerca al festejo, ya del bailarín, que lanza su “sapukai” al ritmo del chamamé, como augurio feliz por la circunstancia de hallarse alegre, bailando con su “guainita chamba”.